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Los traductores Miguel Sáenz y Brian Harris, nuevos doctores honoris causa de la UMA
19.febrero.2020
Foto noticia Los traductores Miguel Sáenz y Brian Harris, nuevos doctores honoris causa de la UMA

El Claustro de la Universidad de Málaga ha recibido hoy a los dos primeros especialistas en Traducción e Interpretación que son nombrados doctores honoris causa por esta institución: Brian Harris y Miguel Sáenz Sagaseta.



La ceremonia de investidura se ha celebrado esta tarde en el Rectorado, en un acto presidido por el rector, José Ángel Narváez, en el que han ejercido el papel de madrina y padrino los profesores María Gracia Torres (Harris) y Vicente Fernández (Sáenz), quienes han desgranado la prolija experiencia vital y profesional de los doctorandos hasta convertirse en referentes de su especialidad.



Ambos padrinos han recordado al catedrático Emilio Ortega Arjonilla, recientemente fallecido, quien como director del Departamento impulsó las candidaturas en 2016 para hacerlas coincidir con los 30 años de estudios de Traducción e Interpretación en la Universidad de Málaga.



Sáenz Sagaseta

Miguel Sáenz Sagaseta de Ilúrdoz nació en Larache en 1932. Doctor en Derecho y licenciado en Filología alemana por la Universidad Complutense de Madrid,es traductor, jurista y militar. Hombre polivalente, también ha ejercido como docente, novelista, ensayista, piloto y crítico de cine, entre otras facetas, a las que añade ser Laudmiembro de la Real Academia Española.

Su padrino, el profesor Vicente Fernández, ha afirmado hoy que “su recorrido en el campo jurídico constituye por sí solo una brillante carrera que colmaría una vida profesional, pero Miguel Sáenz tiene más vidas”: Traductor de la ONU en Nueva York y Viena, ha trabajado múltiples obras de creación y pensamiento, como las de Thomas Bernhard o Bertolt Brecht. También fue fiscal de la Sala Quinta del Tribunal Supremo, y, según ha afirmado el profesor Víctor Fernández, ha sido la primera persona en llegar a la RAE “por los méritos atesorados en el ejercicio de la profesión de traductor”.

Brian Harris



Por su parte, Brian Harris nació en 1929 en Londres, de donde emigró en 1965 a Canadá. Su relación con España se inició en la industria del turismo. Con un doble grado en Filología Árabe e Historia del Medio Oriente, ha impartido cursos universitarios de traducción e interpretación en Canadá, España, Francia, Jordania, Camerún, Singapur y Marruecos. Durante seis años fue director de la escuela de traductores e intérpretes de la Universidad de Ottawa. También creó en los años ochenta el primer grado de Traducción en Español de Canadá.

En palabras de su madrina y discípula, su contribución más importante al mundo académico “es el de la traducción natural, la capacidad innata para traducir”. En la laudatio que ha pronunciado hoy en el acto de investidura ha afirmado que la vinculación de Brian Harris con la Universidad de Málaga es grande y se remonta a 1994, recién creado el grado, a través de colaboraciones en los cursos por medio de video conferencias y con sus publicaciones, “estudiadas por todos nuestros alumnos de interpretación”-.

Según se ha expresado hoy en el Rectorado, tanto Harris como Miguel Sáenz sabrán honrar la medalla, el birrete, el anillo, los guantes y el libro que le han sido entregados hoy en el acto protocolario de su nombramiento como doctores honoris causa. Ambos doctorados, en palabras de los padrinos, “ennoblecerán nuestros estudios de Traducción e Interpretación y engrandecerán nuestra universidad”.



Rector



El rector, José Ángel Narváez, ha aplaudido “la feliz iniciativa” de la Facultad de Filosofía y Letras al proponer, por primera vez en la historia, a dos traductores como candidatos al honoris, “ya que, a través de ellos, reconocemos el papel de estos profesionales a lo largo de la historia como herramienta esencial en la transmisión del conocimiento”.

“En siglos pasados y en la actualidad “los traductores han sido en sí mismos un ejemplo de interculturalidad y de tolerancia en tiempos de conquista, guerras de religión (…), y no solo hicieron historia, sino que llegaron a cambiarla, pero no desde la violencia, sino desde una audaz integración de los pueblos a través del conocimiento”, ha añadido Narváez.

A su juicio, “traducir no solo es conocer la lengua, sino conocer la sociedad, su filosofía, sus formas… conocer al hombre”. “Es abrir puertas entre pueblos y culturas, donde el traductor se queda convertido en un puente entre dos orillas”, ha sentenciado, al tiempo que les ha dado la bienvenida al Claustro de la Universidad de Málaga.